miércoles, agosto 27

Cuando la vida me mate

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Mete cuernos el corto ascensor de mi futuro.
Hoy es to' negro el dulce de leche d'enfrente.
Hundir en lugar despegar los pies del suelo
y no exista lentejuela que me deslumbre.
La vida es vocero de tus conservados conocidos,
abogados, músicos, doctores… buenos padres.
Sinceramente to' los futuros me valen mierda,
ya con cada día estaré echando a perder todo.

Y con sonido de pianito se empieza a correr
a ser abogado, músico, doctor, buen padre
- Ah, qué lindo… pues yo seré…
alguna clase de vagabundo.
Quema esa estupidez donde ganan los buenos,
que los buenos por acá no existen.
Seré de esos seres abandonados por la suerte
que vagan solo como un perro que siempre sigue.
Me dejaré la barba cubriéndome el rostro
y bajo las manchas de sol y de mugre
podrás ver mis ojos cansados y tristes como nunca.
No tener responsabilidad de ser feliz,
perderme en las calles y en el olvido.
Llevaré en los bolsillos rotos
migajas microscópicas de esperanza,
y llevaré un Costeño o alguna bebida igual de zarra
colgando de mis marrones ropas.
Seré uno d'esos míticos espantaniños,
pasaré incógnito frente a las casas
de los que en otro tiempo fueron mis amigos.
¿Podrás verme con la sensación
de parecerme bajo los harapos a alguien conocido?
Barbudo como Dios, errante como el diablo.
¿Me imaginas juntando latas pa' comprar mi vicio?
Con el vicio de una memoria
que trata de recordar otra vida.
Ni una lágrima si hay gente'n el parque…
solo, de madrugada.

No pocas son las veces
que me pregunto cómo esos mitos sin gloria,
esos famosos de pobre y sucia urbanidad,
han llegado a ser como son.
Como gente que nunca tuvo cara anterior,
como pareciendo que siempre estuvieron locos
¿por voluntad se quisieron perder en el olvido?
Cabezas gachas que tratan de esconder sin éxito
una vida totalmente pérdida.

No sé si te acuerdas de esas bizarras palabras
pero siento que me las acabaré robando,
seré el loco desgraciadamente mítico
dueño de la casona de los gatos.
Los niños bromearán asustándose entre ellos
mencionando lo disparatado que se dice que hago.
Yo solo pasaré las tardes soñando que me visitas
y en las noches, soñando que a mudarte has venido.

Perdona si te ha turbado más que un poco.
Es solo una gris visualización, muerta realidad,
pero es que'mpiezo a desdeñar el lacio futuro.
Un ser sin futuro. Mis neuronas tiradas a llorar.
Mis innumerables inhabilidades me mutilan,
la realidad me levanta y me vuelve a tirar,
mi contigo al revés me mata,
mi desesperanza me condena.
Quiero perderme de la gente y del mundo.
Mudarme lejos de la responsabilidad de vivir.

Bajan a las melenas
los trips del cansado,
bolso sacando pared,
en personal epidemia.
No me hagas caso,
bien pueda prometer
que estaré vivo mañana,
aunque no sé para qué.

. . .

I. M. *
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2 comentarios:

panterablanca dijo...

Niño! Vaya futuro más negro que te ves, pero qué buen poema.
Besos de pantera.

Numencito dijo...

Crudo... y sin embargo es dócil. Las letras errantes. Guardaré mis latas, por si le veo. Y los gatos que ya no quiera el mundo, invitación a su casa. ¡Hola!

Hermoso manifiesto, el suyo. :)


Afectísima Suya, N.